Este diseño de moldura está pensado para paredes de gran formato entre 2.30 y 2.50 metros de ancho, donde se busca un remate visual protagonista sin perder sobriedad. Su único remarco perimetral, de líneas limpias y proporciones equilibradas, enmarca la pared de forma elegante, aportando profundidad, orden y una sensación de amplitud.
El perfil clásico de la moldura, combinado con una composición sencilla y bien definida, permite resaltar muros principales de salas, comedores o espacios sociales, integrándose fácilmente con estilos modernos y clásicos. Es una solución ideal para quienes desean una pared decorativa atemporal, limpia y sofisticada, que eleva la estética del espacio sin recargarlo.